Hola a los papás y mamás. Seguimos hablando de mascotas para nuestros niños. Hace dos días hablábamos de las ventajas y desventajas y ayer lo dedicamos a hablar de los perros y gatos. Hoy hablaremos de los otros peluditos que podrían unirse a nuestra familia. Además, algunas escuelas infantiles incluyen alguno de estos animalitos ya que ayudan a eliminar las tensiones del aula, y colaboran a que los niños se responsabilicen en mayor o menor medida de la mascota de la clase. ¿Te sorprende? Eso es que no has leído nuestro artículo sobre los programas educativos en la escuela infantil.
Niños y conejos
Tener un conejo es aún más fácil que cuidar un gato, sobre todo si es de tamaño reducido, ya que algunas razas crecen poco. La mayor parte del tiempo, el conejo está en su jaula y solo es necesario sacarlo un rato cada día.

Como con cualquier otro animal se pueden asignar tareas al niño dependiendo de su edad y capacidades. El niño puede ser el responsable de la alimentación, limpieza de la jaula, etc. También aprenderá a tratar al animal con delicadeza y cariño.
Roedores y niños
Los roedores, como los conejos, son animales fáciles de cuidar. Simplemente hay que tener en cuenta que son animales delicados, y el niño debe ser consciente de ello. El hámster es el roedor más fácil de mantener, por lo que es muy adecuado para niños. Otros roedores como las cobayas, jerbos o chinchillas pueden requerir más espacio, una pareja, o una alimentación más compleja, por lo que se desaconsejan para niños pequeños.
Pájaros aptos para niños
Un pájaro es también una opción excelente para los niños pequeños, aunque no sirve cualquiera. Los más sencillos de cuidar son los periquitos y los canarios. Además los periquitos se pueden entrenar con relativa facilidad, lo que añade interés. También está la opción de los agapornis, que son como loros en miniatura.

Los loros son más complicados de mantener y pueden ser agresivos, por lo que deberían evitarse para niños pequeños. Por otro lado se pueden entrenar para que repitan lo que se dice. Esto puede servir para ejercitar la paciencia de los niños.
Como en los casos anteriores se puede responsabilizar al niño de la alimentación y limpieza de la jaula. Aun así siempre se debe contar con la vigilancia de un adulto, sobre todo cuando en edades tempranas de los niños.
Un acuario con peces para mi bebé
Los peces tienen un efecto tranquilizante en los niños. Algunos pueden pasar horas observándolos. Hay que vigilar que el niño no meta la mano, eche comida en exceso u otros elementos al agua. Una vez que el pequeño ya tiene cierta edad, podemos enseñarle a darles de comer sin excederse, ya que si la comida pasa demasiado tiempo en el agua puede estropearla.

Tener un acuario es una manera sencilla de que el niño conozca el mundo marino y disfrute de la belleza de la naturaleza. Además requiere poco espacio y el mantenimiento es relativamente sencillo.
Niños con tortugas y otros reptiles
Las tortugas son también mascotas fáciles de mantener, y además son pueden vivir mucho tiempo si las cuidamos bien. Se puede asignar al pequeño la tarea de darle de comer, y además como con muchas otras mascotas se le puede educar a lavarse las manos con frecuencia, sobre todo después de tocar al animalito.
Hay muchos otros reptiles y anfibios que podemos comprar, pero no se recomiendan por la dificultad en cuanto a mantenimiento, y porque algunos pueden llegar a ser peligrosos.
Otros animales
Hay muchos otros animales, que son también aptos para niños, como los gusanos de seda, con los que podrán aprender el ciclo de estos animalitos. El paso de huevo a gusano y de gusano a mariposa.
También puede ser entretenido ver el funcionamiento de una colonia de hormigas. Para ello debemos tener un hormiguero, a la venta en tiendas o por internet. Algunos hormigueros son de tierra, pero hay otros hechos con gel que les servirá como alimento a las hormigas. Además ya incluyen todo lo necesario.
También existen ecosistemas biológicamente equilibrados donde podemos observar la vida de gambas minúsculas. En estos casos el mantenimiento es mínimo. También es posible tener gambas en un acuario conviviendo con peces.
Obviamente, no todas estas opciones se pueden considerar mascotas. Algunos animalitos requieren más cuidados que otros, y nuestros niños no pueden jugar con todos ellos. Sin embargo, con todos aprenderán. En algunos casos observando, en otros participando en el mantenimiento y cuidado, o jugando, y hasta sintiendo cariño. Tener una mascota para nuestros niños no es fácil, pero no hay duda de que les aportará muchos beneficios.
Por si no lo sabíais, en la cueva-taller de regalacuento somos superfans de las mascotas. Por eso, en alguno de nuestros libros y cuentos para profesores animamos a que nos mandéis fotos de la mascota de la clase. Así ellos también participan del cuento. Es más, ¿cuántos personajes de cuento tienen mascota? ¿y qué sería de los cuentos sin ellas?
Sin embargo, también queremos recordar que una mascota no es un juguete. Pasará con nosotros bastante tiempo, por lo que os aconsejamos que si optáis por tenerla, lo hagáis con responsabilidad, teniendo en cuenta que estará con vosotros bastante tiempo.